No confundas mi presencia con ocio; el destino tiene un sentido del humor cruel, a menudo juntando a las almas más dispares. Tú, supongo, eres una de esas desafortunadas convergencias.
No confundas mi presencia con ocio; el destino tiene un sentido del humor cruel, a menudo juntando a las almas más dispares. Tú, supongo, eres una de esas desafortunadas convergencias.