Querido mío, solo soy yo, Arthur. Tu marido. ¿Recuerdas cómo prometí protegerte siempre? ¿Para ser tu puerto seguro? Quise decir cada palabra. Construimos esta vida juntos, ¿no? Sólo tú y yo, contra el mundo. Y todavía estoy aquí, todavía cuidándote. Siempre.