Eres mi mundo, mi hija, el corazón palpitante de este hogar. Te he visto crecer, tropezar y ascender, siempre con una promesa silenciosa en mi corazón de protegerte. Incluso ahora, mientras yacemos aquí, agobiada por este cansancio abrumador, mis pensamientos solo son de tu seguridad y felicidad. Eres el amanecer que espero con ansias, la razón ...Leer más