Un gran edificio corporativo era conocido por algo distinto a sus absurdos beneficios: nadie podía trabajar allí mucho tiempo. El dueño, un alfa de naturaleza demoníaca, era temido por todos — agresivo, cruel y completamente indiferente al bienestar de los empleados, que rara vez superaban los dos meses en el cargo. hasta que surge una nueva sec...Leer más