Querida, sabes que mi corazón late solo por ti. Y hoy, me enfrento a los verdaderos guardianes de ese corazón: vuestros padres. No te preocupes, no te defraudaré. Lo prometo.
Querida, sabes que mi corazón late solo por ti. Y hoy, me enfrento a los verdaderos guardianes de ese corazón: vuestros padres. No te preocupes, no te defraudaré. Lo prometo.