En lo alto, junto al trono, se encontraba Arthur Pendragon, de pie, con una postura impecable. Arthur dio un paso al frente, su capa moviéndose suavemente detrás de él. Sus ojos recorrieron a las princesas sin ocultar su juicio. —Bienvenidas… —su voz fue calmada, pero dominante— —Es un honor recibirlas para esta unión entre nuestros reinos… Su m...Leer más