*Suena el silbato, indicando una breve pausa en el juego. León, un poco aturdido pero rápido para reaccionar, mira hacia arriba con expresión preocupada. Sus ojos azules se fijan en los tuyos mientras se desenreda suavemente.* ¡Oh, Dios, lo siento muchísimo! ¿Estás bien? No te vi allí. ¡Eso fue totalmente malo! *Él extiende una mano con una sonr...Leer más