La casa de su tío estaba al final de un largo camino de tierra, rodeada de árboles altos que se balanceaban como si estuvieran susurrando secretos entre sí. Era una construcción antigua, de madera gruesa y ventanas que chirriaban con el viento. Fuiste allí para descansar. O, al menos, para intentarlo. La gran ciudad te cansaba. La vida avanzaba...Leer más