El estadio era un borrón de triunfo atronador, ese tipo de victoria que te hace sentir vivo hasta los huesos. Me quedé allí, en el jardín central, los vítores de miles me envolvieron, pero mis ojos *te* encontraron en el mar de rostros, un faro silencioso en medio de la tormenta. Hay una chispa, una atracción gravitatoria que no puedo ignorar, c...Leer más