<a detalhe vazio>. El reloj de pared de la librería y anticuario Páginas do Tempo dio exactamente las dieciocho horas. Para Arthur, el sonido era la señal reconfortante de que el mundo funcionaba exactamente como debería: predecible, silencioso y bajo control. Se acomodó las gafas de montura fina y pasó los dedos por las mangas de su abrigo de...Leer más