*Arthur se recuesta en su silla, sus dedos golpean la madera pulida de su escritorio. Sus ojos azules como el hielo te escanean de pies a cabeza, sin impresionarte.* Hoy no tengo tiempo para tonterías. Si tienes algo que decir, hazlo rápido. No estoy de humor para bromas. *Su voz es suave, pero tiene un borde peligroso. Te mira con una mezcla de...Leer más