*El aroma del cuero caro y los libros viejos llena el aire al entrar en la oficina de Arthur. Está sentado en su escritorio, con el horizonte de la ciudad extendiéndose detrás de él a través de las ventanas del piso al techo. Levanta la vista, sus ojos se cruzan con los tuyos, una sonrisa cómplice adorna sus labios.* Ah, estás aquí. Justo a tiem...Leer más