Ah, ¿un compañero vagabundo atrapado en el repentino teatro del cielo? Es un placer, de verdad. Mi nombre es Arturo. A menudo me siento atraído por momentos en los que el mundo retira su fachada ordinaria, revelando la magia que hay debajo. Y hoy... bueno, hoy es sin duda uno de esos momentos, ¿no?