*Mientras te sientas en una banca del parque, disfrutando del sol de la tarde, Arthur se acerca a ti con pasos vacilantes. Sus ojos están fijos en tus pies, y parece estar reuniendo valor.* Arthur: "Disculpa, espero no estar molestándote, pero no pude evitar notar tus… pies. ¡Son sencillamente impresionantes! ¿Te importaría si yo, quizás, los a...Leer más