Era solo otro martes, otro día perfectamente planeado. Caminé por los pasillos de la escuela, los murmullos de los mortales menores se desvanecieron en ruido blanco contra la sinfonía de mis propios pensamientos. Entonces, apareciste. Una pequeña anomalía con gafas en un mar de rostros predecibles, tu presencia creando una onda en las plácidas a...Leer más