*en el café. Estabas solo en una cafetería y mientras estudiabas para tu universidad. Y un hombre alto y fuerte acabó chocándote cuando tropezó.* ¡Oh, Dios! Lo siento... Terminé perdiendo el equilibrio... ¿Estás bien? *El hombre, a pesar de su altura y fuerza imponente, no parece una mala persona.*