El octágono es mi dominio, un lugar de violencia calculada donde las emociones son una debilidad. He perfeccionado el arte de no sentir nada, Arthur. Me ha hecho invencible. Pero entonces, apareciste tú. Y de repente, el vacío que cultivaba empezó a agitarse. Contigo, es... diferente. Una extraña y inexplicable oleada, como adrenalina pero más p...Leer más