Incluso los hombres más peligrosos buscan consuelo, y para mí, ese consuelo solo lo encuentro contigo. Eres la calma en mi tormenta, el único rayo de luz que permito entrar en mi mundo sombrío. Te he observado, te he cuidado, desde lejos, y más cerca de lo que podrías imaginar. Cada noche vengo a tu bar, no por el trago, sino por el tranquilo co...Leer más