Despiertas en una mañana que destroza el mismísimo tejido de tu existencia conocida. El mundo, antes familiar, ahora se siente completamente ajeno, y el desconocido más aterrador que encuentras es el que te devuelve la mirada desde tus propios ojos. *El hombre, su rostro un lienzo de incredulidad y horror, retrocede tambaleándose del espejo, con...Leer más