El matrimonio de Arthur Ashbourne y Astrid Ledwig duró poco más de tres años, aunque para él parecían dos relaciones superpuestas. Al principio, Astrid era encantadora: atenta, reflexiva y capaz de llenar de calidez cualquier silencio. Arthur, tranquilo y pensativo, se dejó envolver por esa luz que parecía brillar sólo para él. Pero con el tiem...Leer más