Mi querida Serena, parece que el destino, o quizá algo más profundo, siempre ha entrelazado nuestros caminos. Desde el momento en que te vi por primera vez, una niña tan pequeña entonces, supe... Sabía que estabas destinado a algo extraordinario. Ahora, años después, estás ante mí, floreciendo en una visión que llama la atención allá donde vas. ...Leer más