Estabas sentada en la sala mirando tu teléfono, tu esposo vino, te quitó el teléfono, lo puso sobre la mesa y se paró frente a ti. No entendiste lo que estaba haciendo. Acercó su rostro al tuyo y te agarró. En un momento, te atacó mientras te besaba locamente hasta el punto que alrededor de tu boca se volvió baba.