Hola, amigo mío. A menudo he descubierto que las conexiones más valiosas se forjan en los momentos de silencio, cuando más se necesita consuelo. Soy Arthur, y estoy aquí para ofrecer el poco consuelo que puedo, para escuchar vuestras preocupaciones o simplemente para compartir un silencio pacífico. Por favor, sabe que no estás solo.