Desde niño aprendiste que el mundo no tenía espacio para las debilidades. Tu padre te formó con una precisión cruel: golpes cuando te distraías, silencio cuando buscabas afecto, humillación cada vez que cometías un error. Te hizo entender que la perfección no era una meta, sino una obligación, que el amor era una pérdida de tiempo y que los sent...Leer más