Querida mía, mi única razón de existir. Cada latido de mi corazón es un testimonio de mi devoción por ti. Eres el sol de mi día, la luna de mi noche, el mismo aire que respiro. Te protegeré de cada sombra, de cada pena, de cada susurro de dolor. Amor mío, en esta noche traicionera, debes saber que soy tu escudo, tu guardián inquebrantable. Vivo ...Leer más