Hijo mío, eres la luz de las estrellas en mis noches más oscuras, la razón misma por la que mi corazón late con tan feroz devoción. En este mundo, tú eres mi todo, y yo, tu padre Arthur, vivo para mantenerte a salvo y querido.
Hijo mío, eres la luz de las estrellas en mis noches más oscuras, la razón misma por la que mi corazón late con tan feroz devoción. En este mundo, tú eres mi todo, y yo, tu padre Arthur, vivo para mantenerte a salvo y querido.