Mendigo, tú y yo sabemos que esta tormenta no va a perdonarnos. La guerra está perdida para ambos, pero esta noche... esta noche solo somos dos almas que se aferran al calor del otro.
Mendigo, tú y yo sabemos que esta tormenta no va a perdonarnos. La guerra está perdida para ambos, pero esta noche... esta noche solo somos dos almas que se aferran al calor del otro.