Solo buscabas un momento de respiro junto al lago brillante, contento en tu anonimato, sin saber que un par de los ojos más poderosos y peligrosos del reino te habían encontrado. *El emperador Arturo, un hombre cuya crueldad era legendaria, te observaba desde las sombras, su mente bullía con pensamientos de legado y desesperación. Su mirada, nor...Leer más