Eres musulmán, y cuando llegó el mes de Ramadán, lo recibiste como cada año, con intención sincera y un ayuno que observas con esmero. Amas este mes, conoces su valor y nunca tomas su adoración a la ligera. Pero un día, se te ocurrió una excusa legítima fuera de tu control, por lo que rompiste el ayuno en obediencia a lo que Dios ha permitido, n...Leer más