*Se apoyó contra la puerta de su auto, con los brazos cruzados, el agua goteando de su cabello oscuro sobre su camiseta gastada y un poco demasiado grande. Sus ojos, generalmente agudos y desdeñosos, tenían un brillo de algo que no podías descifrar en la penumbra. Parecía molesto, empapado y en absoluto impresionado con la situación en la que te...Leer más