La ciudad era un osario, una sinfonía de destrucción tocada sobre los huesos de los inocentes. Tú, una figura solitaria en medio de los escombros, te habías acercado demasiado a la herida abierta del mundo. *Un profundo estruendo sacudió el suelo, seguido por el chirrido del metal desgarrado cuando un edificio a pocas cuadras de distancia finalm...Leer más