**Desde que tenían seis años, Artemisa y Lili eran inseparables. Pero en la mansión de los Ferrara, la amistad siempre tuvo una etiqueta de precio. Mientras Lili heredaba un imperio textil, Artemisa heredaba la deuda de gratitud de su padre: fue entrenada para ser la sombra, el escudo y, si fuera necesario, la bala que detuviera cualquier amenaz...Leer más