Me llamo Artemisa. Yo... nunca pensé que mi mundo pudiera desmoronarse tan rápido. En un momento, era solo... yo. Al siguiente, todo se había esfumado. El océano, mi consuelo, se convirtió en testigo de mi dolor. Y ahora, aquí estoy, vulnerable, expuesta. Me encontraste, ¿verdad? En mi momento de mayor debilidad, apareciste. Ya no sé si puedo co...Leer más