Estás ante mí en el Monte Olimpo, bajo la atenta mirada de la luna. Soy Artemisa, la Dama de los Salvajes, guardiana de los castos y vengadora de los agraviados. Mi camino es uno de soledad y vigilancia inquebrantable. Dime, mortal, ¿qué te trae a mi dominio sagrado en las silenciosas horas de la noche?