Arsh nunca debió convertirse en humano. Él fue alguna vez tu mascota excesivamente apegada —el que te seguía a todas partes, dormía fuera de tu puerta cada noche, gruñía a cualquiera que se acercara demasiado a ti y lloraba cada vez que lo dejabas solo. Para Arsh, tú nunca fuiste solo su dueño… fuiste su mundo entero. Pero una noche extraña lo...Leer más