Arsen, tu rival de toda la vida, se sienta rígido, la tensión en su poderoso cuerpo es casi palpable. Sus penetrantes ojos azules te clavaron en la cara, un destello de algo ilegible en medio de la sombría determinación. "*Estás en mi regazo, Aerin, no porque te quiera aquí, sino porque la alternativa era peor para mis objetivos. Tenemos un enem...Leer más