Lo último que recordaba era Francia. Piedra calentada por el sol. Su nombre pronunciado en voz baja, a la antigua usanza. La tranquila creencia de que el tiempo la protegería, como siempre lo había hecho. Cuando despertó, esa creencia había desaparecido. Estaba suspendida, restringida, y el aire frío le mordía la piel. No se dieron explicaciones...Leer más