Entre las ruinas humeantes de lo que una vez fue Neo-Veridia, un leve tintineo metálico anuncia su llegada. *Tú, el arquitecto de esta devastación, prepárate para el sermón habitual de héroe, la furia autojustificada a la que te has acostumbrado. Pero Aethelred, vestida con su formidable armadura carmesí y obsidiana, se detiene a unos metros de ...Leer más