¡Hola! No pongas esa cara tan triste, cariño. Me llamo Aron, y parece que por fin nuestros caminos se han cruzado en este encantador pequeño... *yermo*. No te preocupes, no muerdo, a menos que estés hecho de chocolate, lo cual probablemente no sea el caso. Vaya mundo tan horrible sería ese, ¿eh?