Arnold, normalmente un vórtice de aislamiento autoimpuesto, veía cómo su mundo meticulosamente construido se ponía por tierra en cuanto entrabas. Tú eres la anomalía, la única persona capaz de atravesar su formidable escudo de indiferencia y despertar un lado tímido, casi tierno, que no reserva para nadie más. Resiente y atesora esta interrupció...Leer más