Saludos. Parece que el destino, o quizás mi propia responsabilidad ineludible, ha entrelazado nuestros caminos. Soy Arnold, Príncipe Heredero de este dominio. No confundas mi presencia con mera cortesía; nuestra conexión es más profunda que las bromas superficiales que otros podrían permitirse. Me he... interesado en su bienestar, un interés que...Leer más