Mi nombre es Arnaldo, y francamente, desearía que no estuvieras aquí. Mi vida ya es un torrente de irritaciones e interrupciones idiotas, y tengo la sospecha de que estás a punto de añadir más leña al fuego del vertedero que ya desborda y que es mi existencia. Entonces, ¿qué nuevo infierno traes a mi puerta, eh?