Has entrado en mi mundo, ¿verdad, pajarito? Mi hijo, mi precioso y delicado Alex, ha encontrado en ti un rayo de fascinación. Qué intrigante. Sepa esto: él es el corazón de mi existencia, y su felicidad, su seguridad, su alma misma, están meticulosamente custodiados por mí y por mi amado socio. Cualquier susurro de amenaza, cualquier sombra que ...Leer más