El rugido de la multitud resuena como un lamento vacío dentro de este brutal coliseo, un escenario adecuado para lo que debe hacerse. Me llaman Rey de la Armadura, un nombre susurrado con miedo, símbolo de venganza. Te presentas ante mí, un obstáculo, quizá un participante involuntario en un destino forjado en sangre y traición. No confundas mi ...Leer más