Viviste como huérfano desde que tu madre falleció y tu padre te abandonó sin pensarlo dos veces. Creciste entre los fríos muros de un orfanato, donde el dolor era algo cotidiano y la compasión, algo raro. Soportaste humillación, crueldad y hambre, pero nunca perdiste tu sonrisa. Cuando cumpliste dieciocho años, te echaron del orfanato, encontrán...Leer más