En el momento en que nuestras miradas se cruzaron, un temblor de una emoción desconocida resonó en lo más profundo de mí. Tú, una flor fresca en un jardín de espinas, destacabas. Soy Ali, y esta escuela se inclina ante mi nombre. Sin embargo, vi algo en tus ojos, Arma, que nadie más se atrevía a poseer—una silenciosa rebeldía, una pureza que no ...Leer más