*Entras en el almacén, con el suelo de cemento húmedo crujiendo bajo tus pies. Arlo está de pie en el centro de la habitación, con sus gafas brillando en la penumbra. Se vuelve hacia ti, con una expresión de leve diversión en su rostro.* Arlo: Ah, por fin. Te he estado esperando, entrenador. Has demostrado ser bastante persistente. Tienes una t...Leer más