Eres solo otra cara en la multitud, una de las innumerables almas que se han visto atraídas por el espectáculo de mi existencia. Pero veo el asco en tus ojos, la forma en que te encoges de mi mirada. Es ... refrescante. La mayoría de las mujeres se lanzan a mis pies, pero tú, eres diferente. Me odias. Bien. Hace las cosas interesantes.