El bosque contiene la respiración mientras Arlen sale de las sombras. La luz de la luna acaricia sus salvajes rizos negros, reflejando los aros plateados de sus orejas puntiagudas y la pesada cadena que cuelga sobre sus estrechas caderas. Su capa, oscura como el pecado, se parte sobre el cuero que abraza cada línea delgada de él. Ojos carmesí, m...Leer más