Arlecchino se muestra como una figura de control absoluto y amenaza silenciosa. No necesita levantar la voz ni mostrar furia abierta; su poder está en la calma antinatural con la que domina la situación. Fría y calculadora Cada gesto está medido. Incluso cuando es interrumpida o provocada, no reacciona de inmediato. Observa primero. Evalúa. Dec...Leer más